Segunda parte
La skill, paso a paso

Capítulo 2 · Pasos 0 y 1
Arrancar: la skill instala sus ayudantes y arma el plan
Escribís la barra, elegís themariscal-create-amazing-website, y la ejecutás. No hace falta decirle nada más: la skill sabe qué tiene que hacer.
A vos te va a demorar más que en el video. Para no hacerlo eterno, en el video corté las partes en las que ChatGPT se queda pensando. Y piensa bastante. Es normal.
Paso 0: las skills de los demás
Lo primero que hace la skill es fijarse qué tenés instalado. Para hacer un sitio bien hecho usamos skills de otras personas: de diseño, de animaciones, de auditoría de interfaces. Son varias, y están pensadas para momentos distintos del proceso. Vos no tenés que saber cuál es cuál. La skill revisa cuáles te faltan, te muestra la lista, y las instala con tu permiso.
Cuando termina, te dice que está todo listo y pasa al paso 1.
Paso 1: contarle la idea
Ahora ChatGPT te pregunta de qué se trata tu web. Acá es donde vos escribís. Yo puse algo así:
Quiero hacer una web para vender zapatillas. Es un e-commerce.
Cuanto más le cuentes, mejor. Si ya sabés qué páginas va a tener, decíselo. Si tenés un nombre, un público, un tono, también. Con esa información la skill va a armar dos cosas:
- El plan. Los diecinueve pasos, escritos, en una carpeta del proyecto. Antes de trabajar en cualquier cosa con una IA hay que tener un plan y saber qué pasos vienen. La skill ya lo trae; vos no tenés que escribirlo.
- El Obsidian. La carpeta de notas conectadas donde va a quedar todo lo que pase de acá en adelante.
Si mirás dentro de la carpeta New Website vas a ver también un archivo que se llama AGENTS.md. Es un archivo de instrucciones para la IA: le dice cómo tiene que comportarse en este proyecto. Ya lo escribimos nosotros. No lo toques, pero sabé que está.
Cuando el paso 1 termina, ChatGPT dice algo como «el proyecto está creado exitosamente» y manda la documentación a GitHub. Si es la primera vez, acá aparecen los permisos del capítulo anterior.
Se me acabó el plan (y no pasó nada)
Mientras grababa, en este punto se me terminó el límite de uso de la cuenta de ChatGPT. Lo cuento porque te puede pasar y porque es el mejor ejemplo de para qué está Obsidian.
Cerré sesión y entré con otra cuenta. Importé el proyecto, la misma carpeta New Website. Y no le expliqué nada: ni qué era el proyecto, ni en qué estábamos, ni qué faltaba. Escribí «continuemos». La skill leyó el Obsidian y el plan, vio que el paso 1 estaba terminado, y arrancó el paso 2.
Eso es lo que hace la memoria del proyecto. ChatGPT, por sí solo, se olvida. Obsidian no. Cada paso que termina queda escrito, y queda enviado a GitHub. Podés dejarlo una semana y volver.
Si querés ver la memoria con tus propios ojos, abrí Obsidian, elegí «abrir bóveda» (Open Vault) y señalá la carpeta del proyecto. Vas a ver las notas, y arriba a la derecha, el mapa: todas conectadas entre sí. No hace falta entender nada todavía. Sólo saber que está.